En silencio...

| viernes, 22 de marzo de 2013

Comienzan las leyendas en una palabra, muchas veces con nada, y todos escuchan todo lo que dice el hombre sentado al centro, el anciano que relata lentamente lo que le sucedió en su juventud, o en los sueños de sus vidas pasadas... Observando el fuego llega a la mente la imaginería por la mente creada, y la voz se convierte en lo que el desea, en una leyenda que empieza en un solo silencio que se llena y se vacía mientras todos esperan... ¿De qué se tratará? ¿Qué es lo que ahora nos contará?... Habrá que esperar con paciencia mientras su voz se prepara...

Frente a él, sentada con un niño en brazos en la oscuridad del filo del bosque donde solamente se observa el brillo de la hoguera al danzar y las sombras juegan bromas a los que se atreven a observar, su hija escucha atenta, recuerda aquellos años donde ella y todos sus hermanos se sentaban emocionados pues su padre comenzaría a hablar a la hora de cenar, antes de que la sopa fuera servida... Recuerda los silencios que llenaban la casa, aquella pequeña casita en las profundidades de un bosque donde la civilización ni siquiera se asomó, la expectación creada por unas palabras "Acérquense a la mesa, su padre habla"...

Esta noche es especial, el hombre acaba de cumplir más de un siglo y ni siquiera algo de toda la eternidad, su vida ha sido un reto de fuerza, su vida ha sido algo digno de presenciar, y él lo único que desea es poder relatarle a los que se atrevan a escuchar atentos...

Y el silencio se acerca entre pausas después de cada una de sus frases justo cuando el lo desea... Lo controla, lo abraza, lo ama y lo utiliza a su antojo... Todos lo observan y el los abraza... Y así, poco a poco al transcurrir la noche, cada una de las cuatro Lunas observa desde el cielo, siempre lo han hecho, conocen las leyendas del hombre, ellas las vieron... Y así, poco a poco al acercarse el día, la hoguera se apaga, y los que escucharon el silencio se levantan, ahora llevan en su memoria la escena completa...

Todos admiran las palabras, pero solo este hombre dominó el silencio igual, solo este hombre lo supo utilizar para lograr que todos lo escucharan... A sus ciento cincuenta años el hombre se acuesta y en silencio descansará por su eternidad... Ahora comenzará a cantar... 

Comienzan las leyendas con una palabra, muchas veces con nada, en su siguiente vida él será juglar...

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