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Del sueño, la muerte y el conocimiento eterno...

| jueves, 23 de mayo de 2013


Dicen que dormir es una muerte mínima en la que el alma se separa de sus cadenas físicas y se une al cuerpo que le pertenece mediante un cordón plateado. Para los antiguos Griegos Sueño era el hermano gemelo de Muerte, Thanatos e Hypnos. Thanatos era la muerte sin violencia, donde la paz de un sueño infinito invadía al cuerpo y el alma al fin se liberaba en calma, el dominio de la muerte violenta le pertenecía a las Keres, hermanas también de Thanatos e Hypnos, y a su vez de las Moiras (Destino), de Moros (Condenación), Eris (Discordia), Geras (Vejez) y Némesis (Enemistad), y resulta que Hypnos es tan parecido a Thanatos, que siempre fue considerado una muerte en vida. 

Muerte es el conocimiento final de un ciclo mínimo, lo que hay más allá es una eternidad incomprensible por la humanidad, la cual ha tratado de definirla, ha tratado de comprenderla, ha tratado de recitarla y así es como le otorgó diversos nombres, dándole al alma humana tantos destinos como creencias existentes. ¿Qué hay más allá? ¿Qué es lo que sigue?... Podría decirse que la incertidumbre es lo que nos ha llevado a creer que hay algo más, un paraíso colectivo, o un infierno eterno, el miedo a desaparecer, el miedo a que esta vida sea lo único, a que esta vida sea sólo algo banal, logros archivados en la memoria de una humanidad, logros personales que al final de nada valen para cada quien pues cada quien deberá morir sin solución alguna a esta "Calamidad".

Pero hay algo más, y es que, los logros personales podrán desaparecer con nosotros y tal vez no hay algo más, ni un más allá, sin embargo es un legado a una humanidad que sigue llegando y hasta que no nos extingamos, hasta que no acabemos con este planeta o lo salvemos, hasta que no se acabe el universo, así seguirá siendo, lo que cada individuo hace forma parte de un algo más que perdurará y ayudará a otros o los limitará, pero no sólo es personal, y si nuestra vida acaba en este instante es por que no logramos la inmortalidad, esa que depende de los demás... De un universo.

Así, con una idea en la cabeza, un hombre puede esperar a que las Keres decidan su final, o desear que sea Thanatos el que lo haga pero, día a día, noche con noche, hay una muerte que no deja de llegar (a menos que el cuerpo esté enfermo o descontrolado y el alma luche por escapar), una muerte mínima, y al amanecer una reencarnación hermosa que nos debería permitir vivir una vez más... No se trata de vivir el instante creo yo, se trata de vivir la eternidad y hacer de los detalles algo más para alcanzar la inmortalidad... Se trata de saber ser uno con uno mismo, y uno con la eternidad...

Un simple pensamiento desarrollado hasta un extremo ^^ espero lo disfruten, buena noche! :D