De la Música... Opinión - Reflexión

| jueves, 21 de marzo de 2013

Me encontraba hace unos momentos en la clase de Composición Musical, el tema en cuestión era uno que debemos aprender para lograr algo más fuerte, Intervalos, Acordes e Inversiones, y de un tema a otro comenzamos a ver un ligero vistazo a lo que se necesita, los tres tipos de inteligencia que llenan al músico, que lo hacen poder lograr aquello que hacen sus manos y satisface su mente.

Así comenzamos...

Dentro de la música se aplican tres inteligencias, una intelectual, una cinética y una emocional... De esta manera podemos comprender que, la música se lee, la música se toca, y la música se siente... Para leerla necesitamos comprenderla, para tocarla necesitamos practicarla, y para sentirla necesitamos tratar de percibirla, sin embargo, en ciertas ocasiones, este arte prescinde de dos de las tres inteligencias, y puede ser meramente sentimental pero incomprensible, muy virtuosa pero lírica, o completamente técnica (Pentagramas, reglas y complejidades extrañas) pero vacía...

Al escuchar un disco de una banda que apareció en algún momento de nuestras vidas podemos tener recuerdos, regresar a un punto anterior en nuestra existencia en donde aquello, hermoso, apareció por primera vez, y revivirlo a todo color en nuestra mente, y nos dejamos llevar, nos dejamos ser elevados a cielos o desterrados a los infiernos, y sin embargo casi nunca nos ponemos a pensar en el lugar al que lleva la puerta trasera de esa rola, lo que el artista sintió en ese momento, sueños de carretera, historias de la vida, de sexo, de sueños opiacidos, o tal vez sueños de realidades alternas, de amor incondicional, dolor, pesar, tranquilidad, la necesidad del alma de expresarse, del corazón por cantar, o de la mente por tratar de materializarse... Es un proceso complejo, es un proceso que en realidad es solo analizado por aquellos que hacen Críticas, o por los que critican... En algunas ocasiones el sentimiento ya no importa tanto, la música se corrompe por la necesidad monetaria y es cuando "Se vende" el artista... ¿Como repercute esto entonces?, ¿Utilizar las tres inteligencias, o solo una, o dos?, ¿En que afecta?...

Hace algunos ayeres me encontraba platicando con un amigo acerca de como han cambiado las bandas y en determinado momento me dijo, "Es que tu eres fan"... Muy dentro de mi mente supe que era cierto, hasta el momento me gustaban todas las canciones de la banda, o al menos un noventa por ciento, la había seguido desde el principio, y al cantar sus rolas tenía remembranzas, mi mente volaba a tiempos en que yo había dedicado tal canción, o en la que escuche una y me llenó completamente, ¿Como podía negarlo?... Otro tema que salió a relucir fue que tan buena es la trilogía de una serie de canciones, y por que la tercera no debió hacerse...

Sucedió entonces que la banda que llevaba años siguiendo tuvo un rompimiento, el vocalista se separó y se llevó a dos miembros a crear una nueva banda, ¿La razón?, habían dejado de tocar por amor al arte y comenzaron a hacerlo por amor al dinero, el no quería esto y decidió continuar expresando el sentimiento... La banda por su parte continuó, buscó reemplazos y sacaron nuevo disco, ¿El resultado?... Se siente vacío, salvo una o dos en las que se nota que le echaron ganas, y sin embargo no existe esa sensación de plenitud al alma, y entonces comprendí la respuesta a la primera de las tres preguntas anteriores...

Aquél que se marchó a hacer un nuevo proyecto logró avanzar, el resultado de su disco no fue tan complejo como el que lograba al haber estado en la banda completa, sin embargo se siente pleno, se siente con un gusto por hacerlo, y en realidad se nota que utiliza las tres inteligencias, sabe leer, crear, componer, además tiene la práctica de interpretar, y el sentimiento lo embargó para poder expresarse como debía ser... La banda por su parte se siente vacía, pudo haberles faltado ese sentimiento verdadero, tal vez solo fue eso, pero en realidad se nota demasiado...

En el caso del segundo tema de discusión, no puedo decir que haya sido un completo error el que la canción haya sido hecha, en realidad complementa muy bien la trilogía, sin embargo en ella se siente la presión de llenar ese hueco que dejaron las dos anteriores... En mi opinión eso le trajo un plus a ello, pues además de todo lo anteriormente mencionado, se les nota el esfuerzo a pesar de que fue un riesgo tremendo, lograr una canción bajo la presión de llenar un hueco muchas veces resulta en un hueco más...

La semana pasada estuve en un congreso de Producción Musical, el tema fue Business and Production (Producción y Negocios), un productor nos dio la primera conferencia y nos dio un consejo que tenía que ver precisamente con esto, "En el momento de crear música tienes dos salidas, hacer lo que tus instintos te dictan, o hacer lo que te pide el cliente, si el cliente es flexible haz lo que tus instintos te dictan, siempre, sino te arriesgas a que el resultado sea plano..."

Poco a poco me he adentrado un poco más al mundo de la música, desde haber sido alguien que de plano no sabía lo que le gustaba hasta comenzar a caer en una melomanía en donde cada música es hermosa y tiene algo que deja una enseñanza, sin embargo ha sido un proceso lento, y como todo, algo que debe practicarse para aprenderse perfectamente y que a la vez nunca deja de enseñar.

Ser músico no es sencillo, tener que utilizar todo el cerebro, aprender a equilibrar la mente con los sentimientos, vencer los demonios de la pesadez, del miedo, de la codicia, de la avaricia, de la envidia, ser músico es ser maestro, pero sobre todo alumno antes que nada y siempre, ser músico es ser todo y ser nada, y a la vez ambas... Es por eso que es difícil de igual manera comprender todo el trasfondo de la música, de un disco de una banda, de un score, de un soundtrack, de un solo tema, de cualquier género, pero cuando se logra apreciar es en realidad hermoso...

Esta primer entrada de los sonidos de sombras lo dejo como una opinión y una reflexión... 

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