Una melodía que comienza en mi habitación, mi cuerpo, tu cuerpo, mis manos, tu pecho, tu respiración. Alteraciones sustanciales que crean una extrema y dulce variación, donde los motivos de la noche se forjan con extrema dedicación. Un beso sobre la cama, dos cuerpos, y la Reina de la Noche que nos observa mientras llevamos a cabo esta dulce composición.
Tomarte entre mis brazos, respirar de ti, de tu cuerpo desnudo, respirar por ti, para vivir una vez más este sueño en vida que se ha tornado un dueto ritualístico nocturno, donde los bajos se unen a los tenores de una extraña satisfacción y arreglan esta armonía que comenzó con una sola alteración, juntos componemos puentes, arpegios, solos, frases y totalidades tonales de ritmos con extremas variaciones de dulce y hermosa modulación...
Dos libertades que sueñan con apresarse y unirse, alma con alma, cuerpo con cuerpo, y entre ellos, dos personalidades que se piensan unidas en un solo corazón. Dos prisioneros que desean liberarse para poder entregarse en una batalla carnal de muerte en vida, y sueños mezclados con aromas a cafeína, adrenalina y un poco de Ron... Caricias de tabaco y alcohol que nos entregamos esta noche para formar un solo cuerpo que canta un solo beso extraño, un beso que ha llegado en escala melancólica de Mi bemol menor sobre una clave de Sol...

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